jueves, 22 de enero de 2015

Preguntas frecuentes que nos surgen a la hora de iniciarnos en el porteo:

Cuando nos iniciamos en el mundo del porteo nos surgen muchas dudas, tranquilos, es normal. Aquí tenéis una recopilación de las preguntas más frecuentes que nos hacemos a la hora de portear, y si tenéis alguna más que no esté en el listado, preguntadnos y os responderemos encantados.

1. ¿Se puede portear a un bebé desde su nacimiento? 
Si. Lo que hay que tener en cuenta es el tipo de portabebé que utilicemos para ello. Muchos portabebés ergonómicos están recomendados a partir de los 3,5 Kg., un peso muy aproximado al de un bebé recién nacido. Si tu bebé todavía no alcanza ese peso puedes recurrir a un fular elástico que son los que mejor se adaptan al cuerpo del bebé. En cualquier caso, tendrás que tener en cuenta la posición de sus piernas, sin forzar su apertura natural.

2. ¿Hasta cuándo se puede portear? 
La mayoría de mochilas portabebés ergonómicas están recomendadas hasta los 20 Kg., pero al final será hasta que los dos queráis.
Conforme el niño vaya creciendo habrá menos periodos de porteo, entonces tendrás que adecuar el portabebé, decantándote por uno que soporte el peso de manera adecuada para ambos y que sea fácil de subir y bajar al niño/a.

3. ¿Qué posición es mejor, tumbado o erguido? 
La posición correcta para portear es erguido, ya que es la que respeta la curvatura y posición natural del bebé. Incluso para la lactancia, puesto que le da libre acceso al pecho y la postura erguida reduce la frecuencia de cólicos del lactante. La posición de cuna puede adoptarse en algunos portabebés (bandoleras y fulares) para momentos puntuales, pero siempre supervisando que la barbilla del bebé no queda demasiado pegada a su pecho, lo cual supondría obstruir sus vías respiratorias.

4. ¿Y no te machaca la espalda al llevar al niño a cuestas todo el día? 
Tanto los fulares portabebés como las mochilas ergonómicas, si los usamos correctamente conseguimos que el peso del bebé se reparta entre nuestra cadera y nuestros hombros, evitando así sobrecargar la espalda. El porteo es un ejercicio estupendo para fortalecer nuestra musculatura sin dañar la espalda. La espalda sufre más al coger un bebé sin ningún portabebé
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5. Cuando le dé el sol mejor taparle bien la cabecita, ¿verdad? 
Muchos modelos de mochilas portabebé disponen de una capucha para esta función. Siempre y más aun con bebés recién nacidos es importantísimo comprobar que tienen las vías respiratorias despejadas. También es importante que la barbilla el bebé no toque su propio pecho, para que tenga las vías respiratorias completamente abiertas.

6. ¿Y no se cae? 
Haciendo un uso correcto del portabebé, siguiendo las instrucciones del fabricante, no hay ningún problema, los portabebés correctamente usados son seguros para el bebé.

7. ¿No dan demasiado calor? 
Hay que tener en cuenta que el portabebé es como mínimo una capa más de ropa, pero sobre todo quien da más calor es el niño/a. Por ello en épocas de calor, es preferible portear a la cadera, utilizar nudos de una sola capa en el caso de los fulares y utilizar tejidos 100% algodón porque son más frescos.

8. ¿Y no se agobia ahí dentro? 
Cada bebé es un mundo, puedes hacerlo todo bien y que a tu bebé no le guste. En la gran mayoría de los casos los bebés se adaptan perfectamente puesto que lo que necesita un bebé es sentirse arropado y protegido.

9. ¿Un fular largo de los que uso para el cuello no me serviría como portabebé? 
No, un fular portabebé no es un simple trozo de tela, los fulares tejidos en su mayoría están fabricados en sarga cruzada, lo que proporciona una óptima resistencia para soportar el peso del bebé, y los fulares elásticos además de su resistencia también están diseñados para un ajuste perfecto al cuerpo del bebé.

10. ¿Se acostumbrará el niño a ir en brazos? 
Ir en brazos no es una mala costumbre, sino que es algo necesario para el desarrollo. Además, así el niño se siente protegido y querido, dándole la confianza suficiente para "independizarse" cuando sea su momento.

11. ¿Y si te caes? 
Efectivamente, puede existir el riesgo de caerse, al igual que puede ocurrir con cualquier actividad. Al portear y tener los brazos libres se gana autonomía y seguridad en los movimientos, por lo que la probabilidad se reduce.

12. ¿Cuántas horas al día se puede portear? 
Puedes portear el tiempo que quieras siempre que disfrutes de ello. En el caso de largos periodos de tiempo es recomendable y moviendo de posición al bebé y utilizar un portabebé ergonómico que reparta el peso en ambos hombros y cadera.

13. ¿Los portabebés se pueden lavar en la lavadora? 
Si, las recomendaciones que habrás de seguir serán similares a las de lavar cualquier prenda de algodón.
  
Espero que os haya gustado, y ahora ¡a portear!


Fuentes:

 Fotos:
http://www.pinterest.com/source/samanthahahn.com/
http://www.stuttgart-buch.de/lifestyle-stuttgart/didymos-en.html


viernes, 16 de enero de 2015

Los zapatos en comunión

Cada vestido de comunión tiene su zapato, y esto es algo que tenemos que tener muy presente a la hora de elegir el calzado adecuado. Veamos ahora las diferentes opciones de las que disponemos este 2015:

Si optamos por una línea romántica elegiríamos la esparteña: sencilla, elegante, y da un toque diferente.



Si, por el contrario, elegimos un vestido de comunión en seda natural, la sabrina de piel y raso sería la combinación ideal.



En el caso de elegir un vestido de comunión en un maravilloso tejido rústico, una gran opción sería una sabrina brocada que combinaría el color de este tejido rústico con la elegancia del brocado.




También contamos con el zapato clásico de siempre, en piel, con detalles de Swarovski, de un tono similar a los vestidos, por lo que lo podríamos utilizar con cualquiera de ellos.



Como podéis ver, en Chivey nos gusta contar con todas las opciones en nuestro muestrario de comunión para vestir a vuestras hijas con todo lujo de detalles. En un próximo post hablaremos de los complementos de comunión, estad atentas.










martes, 30 de diciembre de 2014

Descubre lo más en portabebés ergonómicos.

En el mercado hay una gran variedad de portabebés ergonómicos que se pueden adaptar a tus necesidades y al desarrollo de tu bebé. Estar bien informado sobre cada uno de ellos te permitirá elegir el que mejor se adapte a tí y a tu familia. ¡Ten cuidado, el porteo crea adicción entre aquellos que lo prueban!

Y ahora veamos de forma detenida los diferentes portabebés:


Mochila Portabebé ergonómica:
Cómoda y fácil de colocar. Formada por unas tiras anchas y acolchadas que reparten el peso en los hombros y una banda (también acolchada) en la cadera, sobre donde recae la mayor parte del peso. Tiene el cuerpo y la zona de las piernas del bebé preformadas para mayor comodidad. Se ajusta mediante correas con cierres automáticos.  Algunas mochilas portabebés cuentan con un adaptador para recién nacidos, su uso esta recomendado normalmente hasta los 20kg. Es perfecta para porteos de todo tipo, ocasionales o caminatas más largas.

Fular:
El portabebé más versátil. Es una tela larga muy resistente, que se ajusta perfectamente al cuerpo mediante el anudado (sólo hace falta un poquitín de práctica). Es perfecto para todas las etapas del porteo. Se puede llevar al bebé tanto delante como a la espalda. Reparte perfectamente el peso entre hombros y caderas. Gracias a su resistencia puede usarse desde el nacimiento hasta que se desee, sin límite de peso.

Fular Elástico:
Perfecto para recién nacidos. Este tipo de fular permite que sea pre anudado antes de colocar al bebé, por lo que no es necesario hacer y deshacer el nudo cuando coloquemos al bebé en él, y por lo tanto es mucho más sencillo de utilizar para mamás novatas en el porteo. Es ideal desde el nacimiento (incluso bebés prematuros), al no tener costuras y ajustarse estupendamente al bebé. Apto hasta la limitación de peso que marque el fabricante (de 10 a 15kg).

Bandoleras:
Hay diferentes tipos de bandoleras en el mercado, tienen en común ser los portabebés más ligeros y frescos, perfectos para el calor. Además son las que menos espacio ocupan, siendo perfectas para guardar en el bolso y usar en porteos ocasionales.

-          Bandoleras de anillas: Se compone de una tela de dos metros, normalmente de sarga cruzada 100% algodón, con dos anillas en uno de sus extremos. Permite portear desde el nacimiento hasta final del porteo. Reparte el peso sobre un hombro y la espalda, por lo que se recomienda para portear en momentos puntuales. Es genial para amamantar al niño y para la época en la que comienza a caminar, ya que puede subir y bajar con frecuencia, y son muy sencillas de utilizar.

-          Pouch: Es muy similar a la bandolera, con la diferencia de que no lleva anillas, es sencillamente una tela cosida en forma de tubo que se ajusta a la posición deseada. Por ello es necesario seleccionar la talla correcta para el porteador (algunos se pueden ajustar con velcro). Permite las mismas posiciones que la bandolera, pudiéndose usar también desde el nacimiento.

MeiTai:
Sencillo de colocar y ajustable. Está inspirado en los modelos asiáticos. Es muy fácil de utilizar, se anuda de forma básica tanto delante como a la espalda. Se recomienda desde los 6 meses hasta el final del porteo. Reparte a la perfección el peso entre hombros y caderas, con un buen soporte y comodidad para el bebé. Podría considerarse un híbrido entre las mochilas y los fulares.

Fuentes:

jueves, 18 de diciembre de 2014

Vestidos de comunión: tejidos

Descubre las tendencias 2015.

El día de la Primera Comunión es un día muy especial, tanto para las mamás como para sus hijas, que buscan ese vestido que las hará sentirse princesas por un día. Es una celebración única, por todo ello en Chivey nos esforzamos día a día por conseguir que la elección del vestido, y de todos sus complementos, sea un momento maravilloso y lleno de magia.

Siempre ponemos especial cuidado en la elección de los vestidos de nuestro amplio muestrario: tenemos desde los cortes más sobrios a los más juveniles, el estilo más clásico con el más romántico, ... ¿Por qué? Porque lo importante no es el diseño, lo importante eres tú. Y en Chivey podrás llevarte el vestido de tus sueños, con todos sus complementos.


El mundo de los vestidos de comunión es muy amplio, hay muchas opciones, por ello, os vamos a ir introduciendo poco a poco en él. En Chivey creemos que cuanto más informados estén nuestros clientes, mejores compras podrán hacer.

Entremos en materia: hoy os vamos a hablar de los tejidos que podemos encontrar en los vestidos de comunión. Tenemos una gran variedad, como fantásticas organzas, sedas y batistas.

En primer lugar tenemos a las maravillosas sedas, como la seda natural, muy suave, magnífica textura y brillo, con una gran caída; y la seda rústica, con más cuerpo y volumen.

En segundo lugar, tenemos las telas de fantasía, comprenden una gran gama, y dentro de ellas encontramos la batista y el tul. El tul puede ser plisado, liso, arrugado o bordado, dando lugar a maravillosos diseños.
Si hablamos de las batistas, tenemos que deciros que contamos con una gran variedad en el muestrario de comunión, los introduce la firma “El Caballo”.
Como ejemplo tenemos los vestidos Belleza, Dulzura y Romance en tul; y los modelos Diana, Yaiza y Lara de “El Caballo” en batista.





Y por último está la organza,  es una tela con una preciosa caída. Los colores van del blanco, al marfil y beig. Dentro de las organzas ha aparecido un nuevo tejido con gran cuerpo y una bonita caída, como es el tejido rústico.

En este tejido, como vestido de comunión tenemos, por ejemplo: Carla, Patricia y Paola entre otros.

Veamos una pequeña definición de cada tela:
La seda es una fibra natural formada por proteínas. También se conoce como seda a los tejidos fabricados con esta fibra. La seda es producida principalmente por las larvas de Bombyx mori, el famoso «gusano de seda».
La elegancia de la seda, su suave lustre y hermosa caída la hacen perfecta para utilizarla en la confección de vestidos de novia y vestidos de comunión.

La batista es una tela fina de lino o algodón de urdimbre firme obtenida por un proceso de calambrado, con una superficie ligeramente satinada. Se trata de un tejido, con ligamento tafetán, muy ligero, algo transparente y de superficie suave.
Se emplea principalmente en la confección de ropas finas (camisas, pañuelos, etc.), lencería y bordados. Puede ser liso o estampado.

El tul es un tejido ligero con estructura abierta, en forma de red, que suele almidonarse. Es un encaje mecánico (tejido mecánicamente a diferencia del encaje tradicional, hecho a mano). Debido a la finura del hilo su tacto es más suave que el de otros tejidos de malla.
El tul se fabrica siempre con hilo multifilamento. Los hilos pueden ser fibras naturales como la seda , fibras artificiales como el rayón o fibras sintéticas como el nailon. En el ámbito de la moda, el tul se utiliza para velos y vestidos de novia, para vestidos de noche y para el tutú de las bailarinas de ballet.

La organza son muselinas de tejido de algodón, semejante al chiffón, que pueden ser blancas o teñidas de colores pálidos. Consisten en una tela fina, transparente y rígida y a veces está bordada. La organza es muy apreciada por su noble brillo y por su rigidez.


Se utiliza siempre cuando se trata de un vestido de fiesta, vestido de novia, vestido de comunión o de gala, y también blusas, adornos en vestimentas, cuellos en antiguos trajes, visillos, cortinas, lencería, sábanas para altares, etc.

Fuente definición telas: Wikipedia

viernes, 12 de diciembre de 2014

CLAVES DE UN PORTEO SEGURO.


Cuando vamos a elegir un portabebé siempre nos asaltan muchas dudas: ¿cuál escoger? ¿Qué posición se debe respetar? ¿Será cómodo y seguro?

En este artículo intentaremos dar respuesta a estas y otras preguntas, ¡vamos allá!

Empecemos con una pequeña introducción. Los portabebés han estado siempre presentes en la historia de la humanidad y en todas las culturas y épocas se ha llevado a los bebés encima, no se trata de una moda o de gente moderna o hippie, como he escuchado muchas veces. El carricoche no deja de ser un invento reciente de la sociedad occidental: cuando éstos no existían los bebés se llevaban en brazos, y como esto era muy cansado y poco práctico, se idearon los portabebés.
En los últimos años, el uso de los portabebés está volviendo a resurgir, y con la información necesaria, es muy fácil colocar al bebé en el portabebés de forma correcta y practicar el porteo seguro, y hacer de ello un verdadero disfrute.

Ocho claves para conseguir un porteo seguro: 



1.   La posición ranita en piernas y espalda. Es muy importante respetar la posición fisiológica del bebé al llevarlo en un portabebés: sus piernas deben estar abiertas unos 45º cada una, y las rodillas flexionadas por encima de la cadera. Quedando las piernas en forma de "M" o "ranita". Prestando especial atención a los recién nacidos, sin forzar su apertura natural de las piernas.




2.   Las vías de aire del bebé deben estar despejadas. Es importantísimo asegurarse de que el bebé puede respirar correctamente. Para ello nos debemos asegurar de que vemos su nariz, de que su cara no está tapada y de que la barbilla no le toca el torso. Incluso si le sujetamos la cabecita con la tela, se le puede poner de costado para que le llegue el aire sin problemas.




Imagen tomada de http://www.umisling.com/pages/babywearing-basics

3.   Control de la cabeza. En bebés pequeños que no tienen control de la cabeza y el torso se debe poner la tela suficientemente alta en la espalda para sujetarles correctamente. Cuando crecen y controlan la espalda y la cabeza a muchos bebés les gusta sacar los brazos y se puede colocar la tela al nivel de las axilas, pero en este caso hay que tener en cuenta la sujeción de la cabeza cuando se quedan dormidos.

         En la imagen las dos primeras imágenes son correctas y la tercera   no:


4.   Tensión y proximidad. Es importante que coloquemos al bebé bien pegado a nuestro cuerpo y con la tela bien tensa. Si no conseguimos tensar bien el portabebés irá cediendo y el bebé se irá hundiendo, perdiendo la posición inicial.

5.   Por estos factores la forma correcta de llevar al bebé es siempre con la barriga hacia el cuerpo de la madre y nunca mirando al exterior, ya que en la posición “hacia fuera” no se mantiene la posición ranita, no se sujeta la cabeza, no se respeta la curvatura natural de la espalda y el bebé va “colgando”, por lo que son sus caderas y genitales las que soportan el peso. Además el bebé está sobreestimulado, sin darle la opción de relajarse cuando se canse. Cuando el bebé crece y quiere ver mejor el mundo lo conveniente es situarlo en la cadera o a la espalda del porteador.

6.   El portabebé elegido debe adaptarse al crecimiento del niño, o ir cambiándolo según su crecimiento y peso, de esta forma se conseguirá que ambos vayan cómodos y seguros.

7.   La altura correcta del bebé en el porteo seguro es cuando su cabeza queda lo suficientemente cerca para poder besarla cuando inclinamos la nuestra. Si queda demasiado bajo será difícil que la tela esté tensa y su espalda bien recogida, y si por el contrario está demasiado alto limitará nuestros movimientos y nuestro campo visual.

8.   Extrema la precaución. Ten siempre presente que llevas al bebé colgado y evita actividades peligrosas como patinar, esquiar… (sí, suena lógico pero he visto padres haciendo estas actividades con un portabebés). Los portabebés no son dispositivos de seguridad para ir en coche. Cocinar, tender la ropa en un piso alto o planchar son actividades que se pueden realizar con el bebé en la espalda, pero nunca en el porteo delantero.


Espero que os haya gustado, En próximos posts hablaremos de los diferentes portabebés que podréis encontrar en el mercado. 
¡Gracias por seguirnos! Podeis compartir si os ha gustado.

Fuentes:

miércoles, 3 de diciembre de 2014

¿Y tú, porteas?



El porteo es una forma de llevar a nuestros hijos encima, sintiéndolos y a la vez sintiendo ellos el calor de nuestro cuerpo. Pero es equivocado pensar que es una tendencia actual. Todo lo contrario. Nuestros ancestros ya utilizaban el arte o la técnica del porteo y no es otra cosa que un maravilloso legado dentro de la tendencia de una crianza más natural.

Un portabebés adecuado nos permitirá adaptar el llevar a nuestro hijo con nuestro estilo de vida. Liberará nuestras manos, ayudará a nuestra columna y para el bebé supondrá sentir más si cabe el calor de su madre o de su padre al estar pegado a su cuerpo mientras duerme, descansa o amamanta. Toma tu tiempo para elegir el correcto para tu estilo de vida.

En Chivey encontrarás portabebés de varias marcas, materiales y características diversas. De algodón, lino, ergonómicos, sólo tela… el objetivo que elijas el más cómodo y práctico para ti y tu bebé.

Hay una reflexión muy interesante que hacen en el blog naturabebes.com, estableciendo paralelismos entre la vida del bebé antes de nacer y el porteo, que queremos compartir contigo. “El bebé pasa nueve meses recogido dentro de la panza de su mamá, mecido dulcemente por el líquido amniótico como suaves olas que acompañan una barquita en el mar, está a una temperatura constante, sin pasar frío ni calor, es alimentado constantemente por el cordón umbilical, fiel compañero que nunca le abandona, juega con él, lo muerde, lo toca, como un niño pequeño jugando con su pelota roja favorita, el bebé escucha sin cesar y a lo largo de 24 horas durante 9 meses un curioso sonido, un bum bum, bum bum: ¡el corazón de su mamá!”


¿Y al nacer qué? Pierden la calidez de líquido amniótico, pierden el bum bum del corazón de su mamá, dejan todo lo que han conocido de golpe, sin transición. El uso de un portabebés hará esta transición más suave. Tu hijo sentirá tu calor, tu corazón; se sentirá seguro, tranquilo, cerca de tu pecho, contigo, en tu mecer. Y tú sentirás la libertad de poder hacer tu día a día y de sentir a tu hijo más cerca de ti.
¿Portabebés ergonómicos o no ergonómicos? Nuestra recomendación que elijas portabebés ergonómicos. Respeta la fisiología y anatomía del bebé y del portador. El bebé y la mamá irán muchos más cómodos y de una forma más saludable para ambos. Los no ergonómicos no sujetan la cabeza del bebé, no respetan la anatomía del bebé, no favorece su crecimiento, es más incómodo ya que el bebé reposa sobre sus genitales, entre otras cosas.

¿Has pensado alguna vez en utilizar una mochila para llevar a tu bebé? En resumen, te damos 10 motivos por los que el porteo es beneficioso para tu hijo:

      
  1. Los bebés se sienten más tranquilos y lloran menos: mitiga las reacciones contra el estrés.
  2. Favorece la lactancia, pues si es mamá quien lleva al bebé, el beé tiene fácil acceso al pecho.
  3. Permite a los papás un contacto muy cercano con su bebé, con lo que pueden aumentar el vínculo afectivo con él.
  4. Duermen más y más tiempo, e incluso aumentan más rápido de peso.
  5. Tienen mejor desarrollo psicomotor, ya que su cuerpo se va acostumbrabdo a nuestro movimiento.
  6. Beneficia mucho a su sistema digestivo: ayuda a expulsar los gases, evita la aparición de cólicos, mejora el estreñimiento.
  7. Favorece la socialización, ya que los bebés aprenden el día a día de la vida cotidiana y se relacionan con los demás al mismo tiempo que el adulto que lo lleva.
  8. Aumenta la libertad de movimiento para la familia, ya que portear al bebé deja las manos libres para realizar cualquier otra actividad.
  9. Es saludable para la mamá: anima a salir y hacer ejercicio, por lo que evita la depresión postparto.
  10. Permite interactuar con sus otros hijos a la vez que portea a su bebé.

En Chivey tenemos una gran variedad de mochilas que harán tu día a día con tu bebé más sencillo y feliz. Además contarás con el asesoramiento especializado de nuestras dependientas que te aconsejarán para que elijas sólo lo mejor.  

¡Ah! Una cosa más. Estamos en la “Quincena del Portabebés”, todos a un 20% de descuento. 


Otras referencias de tu interés:
-          Bebeagogo.com. 8 claves para un porteo seguro

-          Mundo Bebés. Claves para portear a tu bebé correctamente

sábado, 24 de mayo de 2014

Hoy os presentamos los Juguetes Lamaze.



Llevan sólo unos días en la tienda, pero están causando furor entre los niños que vienen a vernos, y es que estos juguetes son... ¡chulos, chulos!

Os hablamos un poquito de ellos:

Los juguetes Lamaze ,de estimulación temprana, ayudan a los niños y bebés a desarrollarse de una manera divertida y sana, segura y saludable; los colores, formas y texturas, estimulan todos los sentidos del bebé y  lo ayudan a crecer adecuadamente. Diseñados en colaboración con los expertos en educación de la Universidad de Yale.

Los productos Lamaze cumplen las normas de seguridad y los controles de calidad más estrictos, y se clasifican mediante un código de colores asociado a la edad a la que el juguete va destinado. Todos los juguetes acompañan al niño, haciendo que su proceso de aprendizaje sea divertido, desde su nacimiento hasta los primeros años.

Están desarrollados alrededor del Sistema de Desarrollo Infantil Lamaze que consiste en tres temas del desarrollo: El despertar de los sentidos, desde el nacimiento hasta los 24 meses, la exploración y la experimentación de 6 a 24 meses, y el movimiento y hacer, de 9 a 24 meses. Todos los juguetes están diseñados para ayudar al bebé a explorar y aprender acerca de su mundo.

- Despertando los sentidos – desde el nacimiento hasta 24 meses:
Esta marca sigue etapas clave de desarrollo para el bebé y trabaja en conjunto las destrezas del bebé desde el nacimiento. Un bebé recién nacido no puede ver muy lejos en absoluto, pero puede oír muy bien, tanto que la filosofía Lamaze en los primeros meses está en ayudar al bebé a desarrollar estos sentidos. Los juguetes están diseñados alrededor de sonido y la textura. Al bebé le gusta tocar y sentir cosas diferentes, así que van a llegar a investigar su mundo inmediato o sacudir las manos o los pies para escuchar sonajeros y sentir texturas.

- Explorando y experimentando –desde los  6 a 24 meses:
Con estos juguetes, los bebés descubren nuevas habilidades sin importar cuando el juguete fue comprado inicialmente. Los juguetes evolucionarán a medida que los sentidos del bebé se desarrollan. 

- Movimiento y haciendo – de los 9 a 24 meses:
Los bebés aprenden a jugar con juguetes Lamaze de una manera muy diferente ahora que comienzan a moverse. Sus habilidades motoras se desarrollan a gran velocidad por lo que los bebés deben ahora ser capaces de empezar a tocar las notas musicales disponibles en algunos de los juguetes y serán capaces de jugar mejor con los aros apilables y clasificadores de formas. 

¡Y ahora que los disfruten los peques!